WOODY GUTHRIE

Woody Guthrie fue uno de los más importantes poetas y cantautores en el mundo anglohablante en el siglo XX.   Nacido en Oklahoma en 1912, escribió cientos de canciones y miles de versos, aunque muchos de ellos quedaron inéditos durante su vida, que terminó de manera prematura como consecuencia de una larga enfermedad del sistema músculo nervioso que lo dejó inhabilitado a partir de los primeros años de la década de los cincuenta y que finalmente le cobró la vida en 1967, a la edad de 55 años.    Creció inmerso en el folclor de las Grandes Planicies de Estados Unidos y aprendió a tocar, de manera autodidacta, guitarra, mandolina, banjo, armónica y violín, además de cantar las canciones populares de su época.   Su repertorio incluyó himnos religiosos, baladas, , blues, spirituals y canciones de los trabajadores .   Empezó a escribir sus propios temas a mediados de los años treinta, como respuesta a los estragos de la desastrosa sequía y la Gran Depresión de aquella terrible década.   Cuando se vio obligado a emigrar de su región de origen a California, hacia fines de los treinta, llevó su guitarra y su oficio de cantor consigo y siguió escribiendo canciones sobre sus propias experiencias para los otros miles de refugiados de Oklahoma y otros estados que llegaban a California en esos años.    Se asentó en Los Ángeles, California, donde consiguió trabajo cantando en un programa de radio y empezó a entablar amistad en la comunidad de activistas de izquierda de la ciudad.   Fue a través de su acercamiento al Partido Comunista en Los Ángeles que adquirió las herramientas de análisis político que usaría durante el resto de su vida como poeta, cantor y activista.   Cuando se mudó a Nueva York, a principios de los cuarenta, conoció a una variedad de personajes de la izquierda artística de aquella capital cultural, algunos de los cuales, como Pete Seeger, Lead Belly y Lee Hays llegarían a ser sus principales cómplices en la música por muchos años.  Su ejemplo como cantor y auténtico representante de la clase obrera del país, en el mundo de las artes, lo convirtió en un ícono para la nueva generación de jóvenes cantautores y activistas que emergieron en EEUU en el umbral de los sesenta.

Aquí reproducimos, traducida al español, la introducción que su amigo, el gran folclorista Pete Seeger, escribió en el cancionero Woody Guthrie Folk Songs, publicado en 1963:

Lo puedo ver ahora: un tipo pequeño y bajito con el pelo rizado, vestido con ropa de un trabajador rudo, sentado frente a una máquina de escribir prestada en la ciudad de Nueva York en 1940.   “Le prometí a este hombre que le escribiría una balada sobre Tom Joad; quiere que la grabe la semana que entra.” Conforme terminaba una estrofa, agarraba su guitarra para probarla unas cuantas veces antes de seguir componiendo.  A la una de la mañana, me dormí.  A la mañana vi a Woody acurrucado en el suelo y la balada completada en la máquina de escribir.  …

Su nombre: Woodrow Wilson Guthrie, nacido en 1912 en Okemah, Oklahoma.   Pasó la juventud en un pueblo del boom petrolero.   En 1935 tuvo que emigrar a California, junto con otros miles de okis, obligados por las tormentas de polvo y los infortunios de la Gran Depresión a abandonar sus hogares.  Se ganó la vida cantando en cantinas, en programas ocasionales e improvisados de radio y posteriormente para reuniones sindicales, fiestas, manifestaciones políticas, grupos de baile y teatro y para los Archivos de Canto Folclórico de la Biblioteca del Congreso.   Docenas de viajes de costa a costa en USA.  Tres matrimonios y muchos hijos.  Y más de un millar de canciones.

Musicalizaba sus rimas con melodías que muchas veces eran versiones enmendadas de melodías folclóricas de antaño.   De esta manera, en “Pastures of Plenty” [Pastos de abundancia] aprovechó una de las muchas versiones de la balada “Pretty Polly.”  En “Roll On, Columbia” adaptó la melodía de “Goodnight Irene.”   Muchas veces no estaba totalmente consciente de dónde sacaba la melodía hasta que se lo advertían.  “So Long” y “Reuben James” tomaron melodías prestadas de otras viejas canciones para las estrofas, pero a estas dos canciones agregó refranes dignos de cualquier buen compositor.   Jugó con los elementos de la melodía de los versos hasta forjarlos en un refrán cantable. 

Pocas veces escribió una canción a pedido.  Para él, cualquier tema que valía la pena discutir justificaba una canción: las noticias de primera plana, lo visto y lo escuchado en los paisajes por los que viajaba, pensamientos que se le ocurrían al leer cualquier texto, desde Rebeláis hasta Will Rogers.   Componía para sí mismo y para sus amigos y mantenía actitudes desdeñosas hacia la farándula y cualquier tipo de éxito comercial.

Ya que Woody está hospitalizado debido a una enfermedad inhabilitante, la Chorea de Huntington, los jóvenes, con sus guitarras y sus banjos, están cantando sus canciones y haciéndolas famosas en todo el mundo.   Alan Lomax le llama “nuestro mejor compositor contemporáneo de baladas.”  Y otros le llaman “un Homero de voz oxidada” y “el mayor poeta folclórico que hemos tenido.”   ¿Por qué son grandes las canciones?   Hojeen estas páginas—una pequeña muestra de su enorme producción.

Sí, la letra demuestra un fino sentido de la poesía, de buscar la palabra precisa para el lugar exacto.  Aprovechaba unas viejas y confiables melodías.   Las canciones son honestas.  Dicen las cosas que tienen que decirse.   Pero sobretodo, las canciones de Woody demuestran lo genial de la sencillez.  Cualquier tarado puede complicarse, pero requiere de un genio alcanzar la sencillez.   Algunas de sus más magníficas canciones son tan engañosamente simples que no llaman la atención y tú te dices a ti mismo, “Bueno, supongo que este fue uno de sus esfuerzos menos exitosos.”   Años después encontrarás que la canción ha llegado a ser una parte de ti y forma parte de tu vida.[i]

Aquí agregamos a estos comentarios de Pete Seeger otros más reproducidos de un ensayo de Alan Lomax, el más importante folclorista del siglo XX en el mundo anglohablante.   Lomax fue uno de los primeros en reconocer el enorme talento de Guthrie como cantautor capaz de expresar las experiencias del pueblo trabajador estadounidense en su propio lenguaje, y uno de sus principales promotores en el medio artístico.

Woody insistió en que él no fue “nada más que un pequeño guitarrista con una voz oxidada.”   Su humildad, que fue genuina, tiene que ver con la grandeza de las causas que apoyó y su respeto por la clase trabajadora.   En este sentido se asemeja a Gorki.  No obstante, hay que entender que era de ascendencia galesa.   Guthrie proviene del galés Guifrie.  Su aspecto físico—el cuerpo pequeño y nervudo, la delicadeza de sus manos y pies, el pelo rizado y la nariz curvada hacia arriba—es típico de los galeses y aún más lo fue su carácter.  Los galeses son conocidos por su temperamento fogoso y volátil, su humor activo y su habilidad con las palabras y la música.   Son famosos por sus dotes de oradores y cantores.  Así que Woody heredó sus talentos de manera natural.

Su voz conlleva una total convicción, resonando con la verdad, la calidez y el humor.   La calidad es viril; el tono rudo, placenteramente nasal y grave, que es común entre los trovadores del Viejo Oeste y que es adecuado para pedir algo para beber en un bar en un pueblo desconocido a la medianoche.  Su enunciación perfecta, hace sonar cada vocal y consonante como una campana.  Hay las “o” bellas, extensas y redondas y las “d” y “t” y “k” con el crack de un doble de un bate de béisbol.

Los gemidos y aullidos y murmullos de su armónica combinan los sonidos del silbido solitario de un tren y el claxon de un camión. El vientre vibrante de su canto es su insistente ejecución de la guitarra en el estilo de la familia Carter … que hace ruidos como los que escucha el vagabundo en el carro de un tren de carga o en la cabina de un tráiler interestatal.

El sonido de Woody es el de América moviéndose por aquel largo camino solitario.   No hay amplificador ni distorsionador ni computador que le iguale, solo unos cuantos poetas y hacedores de canciones pueden alcanzar su franco candor y su obstinada preocupación por la justicia social.  Hace mucho, Walt Whitman, hizo un llamado a que los escritores escucharan a las voces nativas de América para crear una poesía realmente autóctona. Lo que no pudiera haber adivinado es que, cuando llegara ese poeta, cantaría sus poemas acompañándose de guitarra y armónica y que el país entero cantaría con él.[ii]

 

[i] Guthrie, Woody. 1963.  Woody Guthrie Folk Songs.  New York: Ludlow Music, Inc.

[ii] Lomax, Alan. 1991.  “Introduction.”  Páginas 7 a 9 en Woody Guthrie, Roll on Columbia: The Columbia River Collection, editada por Sing Out Corporation.  Bethlehem, Pennsylvania: Sing Out Publications.